Viaje a Italia

Primera vez en monoplaza

     
 Tras haberme perdido unos entrenos colectivos el día 14 de noviembre por faltar 3 días para mi cumpleaños (La edad mínima son 15, y habíamos obtenido permiso del circuito para rodar con 14 años, pero con 13 era imposible) por fin me dieron fecha para el martes día 8/12/2015, así que el día antes salimos en avión hacia Linate (Milán), donde alquilamos un pequeño coche para llegar hasta el hotel que habíamos reservado cerca del circuito.

 Nuestra idea para ese primer día era acercarnos al Autódromo Ricardo Paletti en Varano di Melegari para ir viendolo, pero nos propusieron un plan mucho mejor: ir a ver como montaban los monoplazas.

En la fábrica pudimos ver una exposición que incluía desde el primer prototipo de Predator (que no se usó realmente para competir, sino como modelo de exhibición) hasta los monoplazas actuales, incluyendo uno experimental con motor totalmente eléctrico. Se podía seguir toda la evolución paso a paso, desde los primeros de morro mucho más recto hasta los actuales que tienen una curva a mitad del morro.

No permanecimos mucho tiempo porque estaban preparando los coches para el test y aún tenían que subirlos al trailer que los llevaría al circuito, pero nos dió tiempo a ver bastantes cosas y la visita realmente mereció la pena.

 En la zona de fabricación había coches en
distintas fases de montaje. Incluso pude subirme a un armazón que era poco más que cuatro hierros, pues no tenía ninguna tapa puesta ni asientos ni nada, pero en la foto que me hice junto a uno en construcción (el blanco y verde) se puede ver como los
  acabados son mucho más suaves que en los primeros modelos.

La producción es completamente artesanal, produciendo ellos mismos muchas piezas del chasis, sobre el que montan un motor Honda de 102CV (entre 3 y 4 veces más que un kart 125).
  El comportamiento es por tanto mucho más rabioso que el de mi 125 automático o el de un DD2 y hay que corregir a menudo para evitar que se cruce de atrás tanto al dar gas como al reducir marcha. Pura diversión.

 Para rematar un primer día inmejorable también pudimos degustar auténtica comida italiana en la Buca de Diavoli, donde nos sirvieron una de las mejores pizzas que hemos probado (siempre que voy a Italia digo lo mismo): calzone cuatro quesos cubierta de (jamón) crudo.

Por la noche de vuelta al hotel había mucha niebla y una ligera llovizna, lo que nos hacía temer por el estado de la pista al día siguiente, pero una vez en Italia tendríamos que salir a pista hiciera el tiempo que hiciera...

El primer prototipo y uno de los primeros predator (morro recto). No se ven feos para nada.  

El modelo amarillo es más reciente (cambio de inclinación del morro) Un modelo actual en pleno montaje. Se aprecia un mejor acabado.

Llegamos un poco antes de las 8 al circuito y estuvimos viendo todas las operaciones previas de pista: reconocimiento por el coche de seguridad, situación de ambulancias y grúas, limpieza de algunas zonas...

 

La pista y el pit lane se veían húmedos, pero al menos no llovía.

 

Algún piloto optó por no salir a la primera tanda en espera de que el tiempo mejorara. Para mí, que estoy acostumbrado a circuitos de karting, un circuito de coches impresiona (y eso que este no es de los más grandes, pero lo compensa con ser bastante técnico).

 8:00 el circuito empieza a despertar en medio de la neblina.

Tras descargar del trailer a los protagonistas de la jornada, nos fueron explicando el funcionamiento.

Tenía que hacer 4 sesiones del total de 5 que podrian salir los monoplazas durante todo el día.

Mi idea inicial era salir a pista un par de tandas, descansar una para ver a los demás en pista y luego hacer dos más por la tarde, pero tras la segunda tanda optamos por cambiar los planes porque salió el sol y se puso buen tiempo, con lo que decidimos que había que aprovechar a salir por si a última hora se ponía la cosa fea, ya que daban posible llovizna.

Fue una decisión acertada, no por el clima, ya que el sol nos acompañó hasta el final, sino porque tras la tercera tanda me dijeron si quería hacer también la quinta por cortesía del equipo, porque iba mejorando en cada tanda y supongo que también porque devolvía el coche entero (que no todos ¿eh? no todos... Algunos se dejaron el alerón al tocarse entre ellos... dos probaron el muro y los tuvo que recoger la grúa...). Afortunadamente yo no tuve ningún percance y tras las cinco tandas devolví el coche sin un rasguño.

Una de cada tres sesiones era para monoplazas, turnada con tandas de turismos y con tandas de otros coches mucho más potentes y con decoración racing (algo parecida a la del DTM).

Cada tanda se pagan 35 euros de pista, y es mejor pagarlo tanda a tanda que todo junto, porque no hay ningún descuento y porque se puede tener un golpe o una avería.

Espero haber elegido bien las imágenes y las palabras pero falta lo mejor: unos videos que os darán una mejor idea de lo que fue el día de test. Espero que os gusten.

En este video se ve una parada en boxes de la tercera tanda.

La comunicación del equipo conmigo era totalmente en inglés, y entre ellos hablan en italiano. No hubo ningún problema con eso, deben estar bastante acostumbrados. Eso sí, de castellano ni papa. Me da que les entendemos mejor que al revés.

   

Un par de vueltas on board cuando empezaba a pillarle el tranquillo a la cosa esa de las marchas.
   

En este video hay un antes y un después. Hasta el minuto seis tengo bastantes problemas con el cable del embrague que no recuperaba su recorrido (se quedaba un poco pisado). Tras parar y dar un par de pisotones fuertes se soluciona y el resto de la tanda el coche va muy bien, aunque al volver a boxes le cambiaron y engrasaron el cable. No fue la mejor del día, pero es que en la 5ª olvidé encender la GoPro (la tengo grabada desde la grada, pero no es lo mismo).
   

La cuarta tanda tenía que haber sido la última pero me permitieron salir también a la quinta. Iba mucho más rápido, me permití incluso algunos buenos adelantamientos. Gracias a Corrado Cusi y a todo su equipo que estuvieron impecables en todo momento.